jueves, 23 de septiembre de 2010

Fe ciega en Dios y también en el alcalde

¿Qué diferencia hay entre dirigirle al Señor Todopoderoso una intensa plegaria, y llamar por teléfono pidiendo ayuda a la oficina del Señor Alcalde? Ninguna. ¿Es que la política es tan eficaz como la oración, y ninguna de las dos sirve para nada? ¿Será que ambas sirven, pero solamente para mantener viva la esperanza? ¿O será que sirven para pensar que uno está vivo y que algunas cosas importan más que otras?

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